Cómo elegir una tienda de campaña para la montaña

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 Tras analizar en detalle todos las características y materiales presentes en una tienda de campaña, le toca el turno a decidir cuáles son imprescindibles en la tienda que deseo adquirir y cuáles son secundarios. Sopesar todos los factores para encontrar un buen equilibrio entre todos ellos, consiguiendo adquirir una tienda casi perfecta para mis necesidades.

A continuación intentaremos ayudaros a resolver todas las dudas sobre los aspectos más importantes que tendréis que valorar antes de adquirir vuestra tienda.

Tienda de Campaña - Caricatura

Lo principal que tenemos que tener en cuenta y, sobre todo, tener muy claro a la hora de elegir una tienda de campaña que cubra nuestras expectativas, serán nuestras preferencias personales y las condiciones en las que la vamos a utilizar. Partiendo de esto, deberemos encontrar el equilibrio entre los siguientes tres factores principales:

Espacio / Peso / Precio

A estos factores le sumaremos los siguientes factores secundarios:

Condiciones meteorológicas / Diseño / Montaje

 

No obstante, esto puede ser una guía preliminar a seguir, pues los criterios cambiarán según nuestras prioridades y uso principal que daremos a la tienda. Encontrar ese equilibrio no es tarea fácil, por lo que a continuación formularemos una serie de preguntas que deberemos responder a la hora de elegir qué tienda se ajusta mejor a nuestras necesidades. Más bien se trata de priorizar sobre los factores que hicimos referencia hace un momento, referente a cuánto espacio necesitamos en el interior de nuestra tienda, cuánto peso estamos dispuestos a cargar, qué uso y cuándo la utilizaremos principalmente, y, sobre todo, cuánto presupuesto tenemos para invertir en esta parte del equipo de montaña.

 

  • ESPACIO INTERIOR: ¿Cuántas personas van a dormir en la tienda? ¿Dónde dejarán su material? ¿Necesitamos que sea cómoda para pasar largos periodos de tiempo en el interior?

Es muy importante (pre) fijar, o al menos pensar, sobre el número de personas que se desea que puedan dormir dentro de la tienda de campaña. Las tiendas diseñadas para 1-2 personas son idóneas para que una persona duerma a pierna suelta junto a su material dentro de la tienda de campaña. Sin embargo, mucha confianza debe haber entre los miembros si queremos ampliar a dos los habitantes en estas tiendas (en cuyo caso, por supuesto, todo el material quedaría fuera). Con este ejemplo pretendo hacer hincapié que las tiendas pensadas para 1-2 (ó 2-3) personas, se suelen calcular haciendo que: (i) Si duerme el mínimo 'exigido' lo pueda hacer muy cómodamente e incluso con todo su material dentro, y (ii) Si duerme el máximo 'permitido' lo hagan muy apretados y con todo el material fuera. ¡Ojo con ese detalle!

Mucha gente introduce las mochilas cargadas con el material en la tienda, con el objetivo de evitar que se empapen con la lluvia (o nieve) o que los animales la destrocen buscando la comida en su interior. El problema que ello conlleva es que tienen que conseguir ese sitio en el interior, y bien podría ser el sitio ocupado por otra persona más. Una fácil solución sería usar el vestíbulo exterior para dejar el material más voluminoso fuera, impidiendo así que se mojara en caso de lluvia. En el caso de las mochilas, las podríamos cubrir con el cubremochilas para evitar que se mojaran durante la noche. También, introducir la mochila dentro de una bolsa de basura (el espacio y peso que necesitaríamos para transportar la bolsa sería nulo) podría ayudar a mantenerla seca. Y en caso de que la comida pudiera atraer a determinados animales, bastaría con introducirla en la tienda con nosotros.

La principal recomendación a la hora de pensar en estos factores es fijarse detenidamente en las medidas y en la forma del suelo y techo, para conocer claramente su capacidad y el número de personas que podrían habitarla (tanto tumbados como sentados). Y, por supuesto, no deberíamos confiar mucho en la descripción del fabricante cuando habla del número de personas.

Según utilicemos la tienda para pasar una sola noche (montar-dormir-desmontar) o para realizar largos periodos de acampada, tendremos que valorar más o menos la capacidad y habitabilidad de la tienda en su interior. Por tanto, si el principal uso que tenemos pensado dar a la tienda será durante salidas de un par de días, en las que pasaremos una única noche al raso, no deberíamos preocuparnos tanto por el espacio interior. De manera opuesta, si nuestra intención es dejar la tienda durante varios días como campamento base para nuestras excursiones, deberíamos pensar un poco más en nuestra comodidad al vivir en su interior. Las excursiones o estancias largas implican la mayoría de las veces mover una amplia variedad de equipo (ropa, saco, tienda, comida, hornillo, agua, esterillas aislantes,...), y a todos nos ha pasado alguna vez que nuestra tienda se convierte por momentos en una auténtica leonera donde encontrar algo se convierte en una misión imposible. Imaginad que ocurriría si la tienda que usamos para estar una semana perdidos por el monte fuese extremadamente pequeña... A esto hay que sumar que, en montaña, la posibilidad de cambios en la previsión meteorológica es alta. Si un día decidimos regresar antes de tiempo a nuestra tienda para esperar al día siguiente, deberíamos pasar muchas horas en su interior, además de cocinar, comer y movernos cómodamente. En estos últimos casos, una tienda de mayor espacio sería la idónea. Pero, ¿y si queremos una tienda para ambos casos? ¿Qué comprar si solemos hacer rutas cortas y largas con la misma frecuencia? En este caso, yo iría un paso más allá, y trataría de responder a la pregunta: ¿Solemos salir cuando la previsión del tiempo es realmente mala? En caso de que la respuesta sea negativa (para la gran mayoría de la gente), la mejor opción sería sacrificar un poco de espacio interior para ganar en peso y portabilidad. Nadie se muere por pasar un día encerrado en una tienda de campaña por pequeña que sea. Además, nuestra ropa impermeable nos permitirá salir al exterior aunque sea para estirar las piernas y tomar un poco de aire. No obstante, para gustos, los colores...

Siguiendo con el tema. Estudiad bien la altura de la tienda y su forma general. Hay tiendas que se estrechan en los pies, ganando en ligereza y empaquetado de la tienda, pero perdiendo en espacio interior. También hay tiendas que pierden altura en la parte de los pies, ganando de nuevo en ligereza, pero perdiendo de nuevo en comodidad y espacio interior (¡nadie podrá estar sentado en la parte final de la tienda!). Hay tiendas que disponen de dos vestíbulos, y esto supone una gran ventaja para almacenar material en el exterior sin tener que dejarlo al raso, pues es bastante común desparramar todos los bártulos en la tienda al entrar en ella, y esto nos ahorrará bastantes complicaciones de organización tanto interior como exterior (por ejemplo, usar un vestíbulo como almacén y otro como cocina). Además, el hecho de tener dos vestíbulos va sumado a tener dos puertas de acceso a la tienda, lo cual es una ventaja enorme de cara a una ventilación rápida y efectiva del interior de la tienda. También hay tiendas que tienen el vestíbulo a lo largo de la tienda (no en el frontal, como la mayoría). Con esto ganamos bastante amplitud en las dimensiones del vestíbulo, dejando espacio para almacenar todo e incluso cocinar cómodamente sin mojarnos con la lluvia. El problema es que, si la tienda cuenta con un sólo vestíbulo, la persona que duerma en la parte interior tendrá que pasar literalmente por encima de la otra para poder salir.

Como veis, tantas son las posibilidades y combinaciones posibles que, si bien son pequeños detalles, son muy importantes a la hora de poder descartar entre los dos o tres modelos que más nos gustan.

 

  • TAMAÑO: ¿Cuánto debería de pesar la tienda empaquetada? ¿Vamos a caminar y transportarla?

El peso de la tienda sólo es relevante si vamos a tener que cargar en nuestras mochilas con ella.  En caso de acampadas en las que se puede llegar hasta el mismo lugar con nuestro vehículo (como por ejemplo en campings), el peso de la tienda deja de ser decisorio, posibilitando de esta manera una elección más rápida de nuestra tienda. Como en esta revisión hacemos alusión a las tiendas de campaña para uso en montaña, asumimos que la gran mayoría transportará la tienda en sus mochilas para pasar la noche en otro punto de su ruta. En este sentido, podemos encontrar tiendas ultra-ligeras que van desde el kilo y medio de peso, hasta tiendas más técnicas de alta montaña de 4 o 5 kilos. Como dijimos anteriormente, podremos elegir una tienda más pesada si tenemos la posibilidad de repartir el peso entre varias personas, sabiendo también que el volumen que ocupe la tienda puede ser proporcional a su peso.

No obstante, cuanta mayor ligereza de la tienda, mayor inestabilidad y precio (por regla general). Por tanto, ganar en comodidad de transporte supone sacrificar en cuanto a resistencia de los materiales. De nuevo, si no solemos hacer salidas con previsión de mal tiempo (especialmente con viento fuerte), una decisión acertada sería elegir una tienda más ligera, ya que nos facilitaría su transporte, ganando en salud vertebral y no perdiendo en cuanto a estabilidad y firmeza de la tienda. Por el lado contrario, si nos gusta la guerra durante nuestras salidas a la montaña, deberíamos buscar alguna tienda con varillas más resistentes y gruesas, y tejidos más fuertes; ganando por tanto en resistencia y estabilidad, pero perdiendo en ligereza.

Muy unido a todo lo anterior está el asunto del empaquetado de la tienda. Como se ha comentado antes, casi siempre (o siempre) solemos salir al monte acompañados, por lo que hay que valorar la posibilidad de repartir los componentes de la tienda entre 2-3 personas, lo cual supone una gran ventaja a la hora de su transporte. En este sentido, una tienda que sea fácilmente divisible en lo que a sus componentes se refiere, nos facilitará poder repartirla entre los miembros del equipo. No obstante, muchas veces puede resultar más cómodo guardar la totalidad de la tienda en su funda de transporte y equilibrar el peso de las mochilas usando otra parte del equipo. Prestad mucha atención a los pesos que anuncian los fabricantes, pues casi siempre están llevados a su mínimo, es decir, sin funda de transporte ni piquetas. Y también echad un vistazo al tamaño de la tienda una vez guardada en su funda, pues hay algunas que se comprimen mejor, y tiendas que son más fácilmente empaquetables que otras. Según el material que solemos usar en montaña prefiramos una tienda que, una  vez guardada, sea larga pero estrecha, o corta pero ancha. No obstante, esto no debe suponer ningún inconveniente a la hora de elegir nuestra tienda, pues para seguir manteniendo el centro de gravedad de nuestra mochila y un correcto ajuste de la misma, bastará con ordenar de manera más eficaz todos nuestros enseres dentro de ella, sea cuales sean su tamaño.

De nuevo, buscar el equilibrio entre todas estas alternativas se convertirá en un auténtico rompecabezas. Pero, a nuestro favor, decir que hoy día la calidad de los materiales empleados en la construcción de lonas y varillado de las tiendas es más que excelente, y la tienda soportará firmemente tormentas y vientos elevados (quizás con previsiones de vientos huracanados ni siquiera nos planteemos salir al monte...). Así que, de nuevo, si tenéis dudas en este sentido, id un paso más allá y volved a preguntaros cuándo o bajo qué condiciones usaréis la tienda más frecuentemente. La respuesta os ayudará a elegir el factor tamaño y peso de la tienda.

 

  • USO PRINCIPAL: ¿Cuáles son las peores condiciones meteorológicas que espero encontrar mientras estoy utilizando la tienda?

Habrá que decidir si queremos una tienda que soporte una leve lluvia o necesitamos una tienda que soporte nevadas y grandes ráfagas de viento en la montaña. Esto condicionará en gran medida los materiales que deba de utilizar la tienda. Tendremos que fijarnos en el grado de impermeabilidad que posee el techo y el suelo, para evitar que el agua penetre en el interior, así como las facilidades que nos ofrezca para evitar la condensación del vapor en su interior igualmente. Pero vayamos por partes, porque quizás éste sea el punto más importante en el que tengamos que detenernos para determinar qué tienda comprar. Y, de nuevo, la pregunta que debemos hacernos es cuándo y dónde solemos practicar montaña. En este apartado nos centraremos en cuestiones como la impermeabilidad de las lonas, las costuras y la condensación. 

En caso de hacer salidas no muy frecuentes aprovechando la estabilidad del tiempo, un techo con una columna de agua de 1500mm es más que suficiente (sobre todo para salidas estivales). Esto implicaría que la gran mayoría de nuestras rutas se producen en primavera-verano y con el sol sobre nuestras cabezas. No obstante, un factor muy a tener en cuenta en este punto, es que la montaña siempre nos puede jugar malas pasadas en cuanto a las condiciones meteorológicas se refiere. Y, por esa razón, deberemos asegurarnos que la tienda está preparada para soportar un buen chaparrón que nos pille sin previo aviso. Como he dicho antes, una impermeabilidad a partir de 1500mm de columna de agua en el techo soportaría sin problema estos chaparrones de verano.

Las prestaciones de nuestra tienda tendrán que ir en aumento conforme la predicción del tiempo vaya a peor. Por ello, si buscamos una tienda que nos acompañe en salidas invernales, podemos situarnos en torno a dos cifras en cuanto a la columna de agua en el techo se refiere: 3000mm-5000mm. Aunque estemos plenamente convencidos de que no saldremos al monte cuando la meteo no sea favorable, la montaña en invierno suele traicionarnos más de lo que pensamos, por lo que nos situaremos a partir de los 3000mm en el techo, y 5000mm si sabemos que las posibilidades de agua y nieve son más que probables. Recordad que la impermeabilidad de la tienda hace referencia a la presión que debe soportar la lona para que una gota la traspase, y esta presión será mucho mayor en el caso de que la nieve se acumule en el techo. Por eso, buscad columnas de agua a partir de 5000mm si sois verdaderos apasionados de la nieve en montaña y estáis abiertos a cualquier posibilidad.

Por su parte, la impermeabilidad en el suelo es otro factor muy importante a tener en cuenta. Sin embargo, en este caso, la elección suele ser más sencilla, ya que siempre deberemos buscar cifras de impermeabilidad bastante exigentes en el suelo. A partir de 3000mm podría sernos útil para salidas con  tiempo muy estable y soportar algún que otro chaparrón sin aviso. En este caso, la presión que ejercerán nuestros cuerpos y el resto de material sobre el suelo hará que el contacto con el agua que pueda correr o acumularse bajo nuestras tiendas sea mayor, aumentando considerablemente la posibilidad de que el agua penetre en la tienda. Si nuestra idea es montar la tienda sobre nieve o sobre terreno muy inestable (es decir, propenso a la formación de charcos en caso de lluvia), nos iremos directamente a por tiendas cuya columna de agua en el suelo superen los 8000mm. 

Eso sí, casi más importante que lo anterior, es fijarnos que el material de las lonas y las costuras sean de calidad. En caso contrario, por muy impermeable que sean las lonas, las gotas se acabarán colando por los diminutos agujeros de las costuras, haciendo que los tejidos más resistentes no sirvan para nada y acaben pasados por agua. Además, un buen montaje de la tienda es imprescindible para que el agua quede en el exterior y no acabe entrando en el habitáculo. Los dobles techos de las tiendas están diseñados de manera que el exterior mantenga la lluvia fuera de la tienda, y el interior evacué y escurra las diminutas gotas creadas por la condensación hasta el suelo sin penetrar en el interior. Por esta razón, un buen montaje de la tienda es imprescindible si queremos que ambas lonas no entren en contacto. De lo contrario, la humedad de una se traspasará a la otra, haciendo que (en casos extremos, pero más rápido de lo que pensáis) las gotas acaben goteando en el interior. Cualquier cuerda y clip en la tienda tiene su función, y dejar todos bien atados y enganchados a las varillas hará que el tensado sea mejor y, a su vez, las prestaciones en cuanto a impermeabildiad y transpirabilidad aumenten considerablemente.

En cuanto a la condensación del interior de la tienda, que simplemente se produce por nuestra respiración, decir que no existe la tienda perfecta que evacué todo al exterior de manera eficaz. Habiéndolas mejores y peores, los pequeños detalles de nuevo nos darán respuesta a qué tienda evacuará mejor que otra. En este sentido, las pequeñas ventanas que se instalan sobre las paredes de la tienda están diseñadas como respiraderos por los que la condensación escape. Mantenerlos abiertos durante la noche puede ayudar a una mejor ventilación. Cualquier punto de contacto entre la lona exterior y el techo del interior hará que se pierdan prestaciones no sólo en cuanto a impermeabilidad, sino que también la transpirabilidad se verá afectada. En caso puntuales, abrir la puerta exterior de la tienda ayudará enormemente a los problemas puntuales de condensación extrema que se puedan producir en el interior. Además, dejando la malla-mosquitera cerrada podremos ventilar el interior sin que los insectos puedan entrar a robarnos el sueño. 

De nuevo las posibilidades son enormes. No obstante, creo que en este caso el factor humano cuenta más que las prestaciones que pueda ofrecernos la mejor tienda del mundo. Así, no servirá de nada tener la tienda más impermeable si su montaje y emplazamiento no es el más apropiado. De la misma manera, una tienda de las más normales en el mercado puede convertirse en un auténtico búnker para los elementos externos si sabemos aprovechar al máximo todas sus prestaciones. Elegir una tienda que medianamente cubra vuestras expectativas en cuanto a condiciones meteorológicas se refiere, y el resto correrá por vuestra parte.

 

  • MONTAJE: ¿Cómo de fácil es su montaje? ¿Cuántos anclajes posee la tienda?

Las facilidad y rapidez de montaje son importantes si tenemos que montar la tienda en condiciones adversas, ya sea nieve, lluvia o viento, ya que deberemos invertir el menor tiempo posible en su montaje para resguardarnos del temporal, así como para recogerla y continuar la marcha. El tipo de varillas, vientos, piquetas y techo harán que su montaje sea mucho más cómodo o, por el contrario, se convierta en algo tedioso.

Esta elección no suele ser de las más importantes, porque la gran mayoría de tiendas de campaña para uso en montaña (no camping) están pensadas para un montaje medianamente rápido. No obstante, un par de características que se podrían revisar a la hora de elegir nuestra tienda serían, por un lado, comprobar el número de piquetas que se requieren para su correcto montaje. Pensad que el terreno en la montaña no es igual de blando ni uniforme que en un camping. Por tanto, cuantas más piquetas, más tiempo tardaremos en su montaje y más posibilidades de fallar a la hora de poder clavar alguna en el terreno. Y, como ya hemos avisado, un correcto montaje y tensado de la tienda es imprescindible para que funcione bien ante las inclemencias del tiempo. No vale con dejar 1 o 2 piquetas sin clavar, con una simple piedra como medio de tensado de la lona, pues el viento y el agua acabarán entrando en el interior. Recordad que un incorrecto montaje y tensado de la tienda puede provocar que el doble techo (el que soporta el agua y viento) acabe en contacto con el techo interior, transfiriendo de uno a otro la humedad y lluvia y, finalmente, entrando en el interior de la tienda.

De manera similar, leer cuidadosamente las instrucciones de montaje del fabricante. En todas las tiendas de campaña, y especialmente las de montaña, cualquier elemento, cuerda o cremallera tiene una función más que necesaria. Por ejemplo, bajo la lona del techo solemos encontrar unas pequeñas cuerdas o cabos cuya función es importante. Éstos van atados al varillado, de manera que fijan la lona correctamente imposibilitando que el viento la deforme o corra el techo hacia alguno de los lados. Paralelamente, la parte exterior cuenta con unas argollas u orificios por los que poder pasar los vientos. Éstos son cuerdas que, como su propio nombre indica, sirven para aumentar considerablemente el tensado y fijación del techo exterior, impidiendo la acción deformadora del viento. La principal ventaja que ganamos con ello es que en ningún momento el techo exterior va a entrar en contacto con el interior, haciendo más que improbable que el agua penetre en nuestro habitáculo.

Otro factor que, en mi opinión no es de los más importantes pero quizás podáis tener en cuenta, es el sistema de fijación del techo exterior así como del dormitorio. Algunas de las tiendas llevan un sistema en el cual las varillas son pasadas por unas fundas cosidas a la lona, repartiendo los puntos de tensión a lo largo de toda la lona. Sin embargo, otras tiendas llevan un sistema de clips o ganchos, facilitando el montaje pero creando puntos de tensión en las telas (no obstante, muchas veces estos puntos vienen reforzados en las costuras). Quizás sí queráis prestar más atención a la forma u orden de montaje. Hay tiendas en las que se debe empezar montando el habitáculo o dormitorio, sobre el cuál después montaremos el techo exterior. El principal inconveniente de este sistema es que estaremos más tiempo expuestos a las inclemencias del tiempo si nos coge una tormenta de imprevisto. El otro sistema que usan otras tiendas consiste en montar primero la lona exterior con su varillado correspondiente, pudiendo entonces resguardarnos bajo el mismo y montar el interior de forma más relajada. 

Por todo ello, revisad que la tienda tenga un montaje medianamente sencillo y rápido (con un chaparrón de imprevisto podemos terminar completamente calados en los 3-4 minutos que tardemos en sacar y montar la tienda para refugiarnos), e intentad que el número de anclajes al suelo sea el mínimo posible sin tener que sacrificar la estabilidad y resistencia de la tienda a los agentes externos. En cuanto al resto, son aspectos secundarios en los que cada cuál tendrá sus preferencias.

 

  • PRESUPUESTO: ¿Cuánto dinero me puedo gastar?

Ante el dinero que se debe invertir en una tienda de campaña no se puede decir nada. Una vez decididas las características que buscamos tendremos que investigar y analizar las tiendas de campaña que nos ofrece cada fabricante y comparar entre ellas, para conseguir una buena relación calidad/precio. No obstante, aun la persona más rica del mundo tendría dificultades eligiendo una sola tienda de campaña que cubra todas sus necesidades, pues, sencillamente, no existe. Eso sí, cuanto más dinero tengamos, más posibilidades tendremos de comprarnos varias tiendas: una para cada necesidad, situación o condición.

 

  • ÚLTIMOS CONSEJOS.

Con estos consejos no queremos decir que lo contrario a lo que nosotros defendemos sea lo incorrecto. Se trata de una simple guía en cuanto a todas la características y prestaciones que una tienda de campaña ofrece, y que, para muchos, puede convertirse en un auténtico rompecabezas. 

Para terminar, unos de los mejores consejos es que no pretendáis buscar la tienda de campaña perfecta que se ajuste a todo lo que necesitáis, pues no existe. No vais a encontrar una tienda para montaña que sea lo suficientemente impermeable, grande, ligera y resistente, para usar en la gran mayoría de condiciones, pues siempre algo tendréis que sacrificar. Pensad siempre en el uso mayoritario que le vais a dar, y no confundir su uso como tienda de campaña para camping. Para camping hay excelentes tiendas de campaña muy pero que muy baratas. De igual manera, no elegid una super tienda de campaña 4 estaciones solo por si alguna vez vais al Himalaya: una vez no compensa las otras doscientas que tendréis que cargar con ella. Recordad que no existe la tienda de campaña mágica que todo lo soporte, y que un correcto montaje y ubicación es lo imprescindible. Tened muy claro cuales son vuestras prioridades y haced una lista con los diferentes modelos que os gusten, comparando entre sus diferentes características y prestaciones. Y, sobre todo, asumid que compréis la que compréis, siempre habrá algo que tengáis que sacrificar, ya sea en peso, espacio interior, montaje... 

Recordad que comprar una tienda de campaña para montaña es una inversión importante y que no se puede hacer a la ligera. Tomad vuestro tiempo para elegir la correcta y comprobad todos los modelos existentes en el mercado, marcas y comentarios sobre ellos. Si tenéis todo claro de antemano y asumís los puntos fuertes y débiles de la tienda que vais a comprar, nunca os arrepentiréis de ella. ¡A disfrutar!

 

Sigue leyendo... Índice

  1. Qué debemos saber antes de comenzar a ver modelos.
  2. Qué debemos valorar y priorizar mientras estemos decidiendo nuestra tienda preferida.
  3. Cómo podemos obtener de ella el máximo partido.
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5 Comentarios

  • 3 años 3 meses

    Me ha aclarado muchas cosas y los ejemplos que dais son muy graficos.

    Recomendariais una tienda que no es autosustentable, sino que requiere anclajes?.  Son mas ligeras, pero no me acaban de convencer.

  • 3 años 3 meses

    Hola David,

    Gracias por tus comentarios. Te recomendaría un modelo autosustentable, que seguro va a resistir mejor al viento por ejemplo. De todos modos, si tienes algún modelo en concreto que estés mirando escribe y te intentamos dar nuestra opinión sobre las ventajas e inconvenientes para ayudarte a decidir.

    Saludos.

  • 3 años 3 meses

    Al final os hago caso y compro autosustentabgle.  Me he decidido ya por Salewa Micra II, por ser autosustentable, impermeable y ligera, aparte de buen precio: 120€.