Cómo tratar una contusión, torcedura o esguince

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Una contusión, torcedura o esguince es uno de los riesgos que corremos mientras estamos practicando montañismo o senderismo. Un buen calentamiento incial y un buen calzado podrán ayudarnos a evitar que nos produzcamos este tipo de daño.

Una vez que se ha producido, es importante recordar las siguientes siglas para proceder de la mejor manera ante su tratamiento, RICE (Rest, Ice, Compression and Elevation), en español, descanso, hielo, compresión y elevación.

Siguiendo estas directrices al hacernos alguna contusión, torcedura o esguince tendremos que tener en cuenta la aplicación inmediata de hielo con nuestra compresa de frío instantáneo multiusos.

Haremos un vendaje compresivo comenzando en la distal (la más lejana al corazón) hacia proximal (la más cercana) para favorecer el riego sanguíneo, controlar el estado circulatorio de los dedos. La complicación más temible de la colocación de una venda elástica es la isquemia, es decir, el sufrimiento celular que se puede causar al disminuir el riego sanguíneo y la consecuente disminución del aporte de oxígeno (hipoxia), de nutrientes y la eliminación de productos del metabolismo a ese tejido biológico.

Tras esto hay que mantener el miembro elevado y en reposo dentro de lo posible. Tomar algún anti-inflamatorio también nos ayudará a reducir el edema. En cuanto sea posible, acudir al médico para que revise esa contusión y compruebe que el tratamiento que le hemos dado es el correcto o lo corrija. Recordemos que un esguince mal curado se puede convertir en una lesión crónica.

 

Basado en el artículo de Rubén Donarie publicado en la revista Collado Sur.

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