Por qué hace más frío según subimos en la montaña

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En alguna ocasión me han preguntado lo siguiente: si al subir una montaña estamos más cerca del Sol, ¿por qué hace más frío? En realidad esa distancia que nos acercamos al Sol es insignificante, con respecto a los millones de kilómetros que nos separan del mismo, por lo tanto, ¿qué influye para que la temperatura disminuya con respecto a la altura?

Los rayos solares atraviesan la atmósfera y chocan contra la superficie terrestre, la que se calienta gracias a los rayos infrarrojos que los componen. El calor de la superficie terrestre hace que también se calienten las capas de aire que hay en contacto con ella.

Pero la densidad del aire es diferente a nivel del mar y en lo alto de una montaña. Esto lo medimos mediante la presión atmosférica. A nivel del mar el peso de la columna de aire que existe sobre la superficie es mucho mayor que el peso de la columna de aire que puede existir en la superficie de una montaña a 5.000 metros de altura. Al ser el aire más denso sobre el nivel del mar, el calor que refleja la superficie terrestre es captado por el aire mucho mejor. Al ser el aire menos denso en lo alto de la montaña, éste se expande y se pierde con más facilidad.

A este hecho hay que añadirle el Efecto Invernadero, que hace que esos mismos rayos infrarrojos reboten contra la superficie y sean absorbidos por los gases de la atmósfera como el Dióxido de Carbono, el vapor de agua o el metano entre otros (gases de efecto invernadero). Esto impide que el calor escape y aumente la temperatura de la Tierra, permitiendo así la vida en el planeta. En lo alto de la montaña, el Efecto Invernadero es menor debido a la menor presión del aire.

Montaña nevada

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