Sacos sábana para viajar

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Los sacos sábana son una excelente opción cuando queremos viajar ligeros, dormir en interior (refugios, albergues, hostales, etc. que dispongan de mantas), o mantener la higiene del interior de nuestro saco de dormir. Para quienes no sepan de qué hablamos, se trata de un saco de dormir hecho de algodón o seda. Dicho de otro modo, se trata de una sábana plegada, cosida y cerrada por tres lados, funcionando entonces como sábana inferior y superior al mismo tiempo. 

Saco sábana tipo momia de la marca Ferrino

Como hemos señalado, son varios sus usos principales. Uno de ellos es cuando viajamos a albergues o refugios donde la temperatura de confort está garantizada, ya sea porque estemos en época estival, porque el refugio cuente con calefacción, o porque nos ofrezcan mantas. En ese caso, el saco sábana será suficiente para dormir calientes y aislar el contacto directo con los colchones, mantas o sábanas por donde han pasado tantos clientes. Además, estaremos ahorrando un gran peso y espacio en nuestra mochila debido a su ligereza y escaso tamaño, de lo cual hablaremos más adelante.

Otro de los usos de los sacos sábana es mantener la higiene y limpieza de nuestro saco de dormir (aquí te explicamos Cómo usar y mantener tu saco de dormir). Al usarlo como primera capa (es decir, dentro del saco de dormir), evitaremos el contacto directo del cuerpo con el interior del saco de dormir, evitando así ensuciarlo con el sudor y suciedad acumulados tras una intensa ruta. Como es obvio, luego nos será mucho más fácil y rápido (y menos delicado) lavar el saco sábana, que el saco de dormir. 

Por último, usar un saco sábana no solo ayuda a mantener la higiene del saco de dormir, sino también a incrementar la temperatura de tu saco. Esto será últi cuando durmamos al aire libre o en tienda de campaña a bajas temperaturas, o incluso cuando nuestro saco de dormir no sea lo suficientemente potente como para asegurar una óptima temperatura de confort. De este modo, al combinar ambos, ganaremos en versatilidad y nos podremos adaptar a una mayor variedad de condiciones ambientales.

Se fabrican principalmente en dos materiales: seda y algodón. Los de seda son más ligeros (en torno a unos 150 gramos), agradables al tacto, y, al ser un tejido más compacto, más difíciles de atravesar por los insectos. El inconveniente es que son más caros que los de algodón. Estos últimos tienen un peso aproximado de 350 gramos. Además, muchas marcas fabrican sus propios tejidos sintéticos, ofreciendo mejor transpirabilidad, protección anti-bacterial, etc. (algunos ejemplos son Thermolite o Coolmax); aunque, por supuesto, éstas serían las opciones más caras del mercado. Nuestra opinión es que para la gran mayoría de usuarios, un saco sábana básico, de algodón o seda, sería más que suficiente. Eso sí, tened presente que la principal característica que deberíamos buscar a la hora de adquirir un saco sábana, sería su transpirabilidad. De otra manera, nos coceríamos dentro de él.

Otra característica a tener en cuenta serían la forma del saco: rectangular o momia. Los primeros garantizan una mayor movilidad dentro del saco en la parte de los pies. En contra, son un poco más grandes y pesados, aunque la diferencia es de unos pocos milímetros (plegado) o gramos, respectivamente, con respecto a los rectangulares. En cuanto a la forma debéis tener en cuenta que algunos sacos sábana cuentan con capucha para proteger también la parte de la cabeza, mientras que otros prescinden de esta parte para reducir aún más el peso y tamaño. La elección en este sentido es personal, aunque si dudamos de la higiene de las sábanas, colchones o mantas, también deberemos hacerlo de las almohadas, por lo que agradeceremos que tengamos una capucha propia en nuestro saco. 

Saco sábana rectangular de la marca Ferrino

Por último, decir también que hay distintos tamaños disponibles, rondando entre unos 70 a 100 cm. de ancho, por unos 185 a 225 cm. de largo, o incluso tamaño matrimonio. Y, guardados en su funda o plegados, los tamaños oscilan entre unos 6x13 cm hasta unos 9x16 cm. Todo ello dependerá, como acabamos de ver, del tejido en el que estén fabricados (seda o algodón), su forma (momia o rectangular, con capucha o sin ella), y su tamaño. Por ello, el rango de precios suele variar entre los 20 y 60 euros, pudiendo encontrar sacos sábana con precios muy elevados debido al uso de tecnologías y tejidos propios de los fabricantes.

Tamaño del saco sábana guardado en su funda

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