Qué son los mapas topográficos

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Se llama mapa a toda representación de la superficie terrestre o de una parte de ella en una superficie plana. Las características principales de un mapa son:

  • Un mapa es una representación reducida (a escala) del territorio.
  • Un mapa es una representación resumida del territorio. No aparece en él todos los detalles, sólo los que se han considerado importantes o de interés.
  • Un mapa es una representación esquemática. Se usan signos convencionales para indicar los detalles.

Un mapa topográfico es un tipo de mapa que se caracteriza por representar el relieve con un nivel de detalle a gran escala, empleando para ello las llamadas curvas de nivel. Son de especial utilidad para los excursionistas y montañeros en sus salidas a la montaña, ya que les permiten conocer la orografía de la zona por la que realizar su actividad, y así poder planificarla. También suele venir acompañado de un sistema de coordenadas para saber ubicar de manera precisa cualquier punto en el mismo.

Mapa topográfico

Existen numerosas editoriales y servicios públicos (como Ministerios, Gobiernos Autonómicos, etc.) que ofrecen mapas topográficos de territorios concretos, unos de pago y otros de manera gratuita. Algunos de ellos son:

 

Información recogida en los mapas topográficos y su simbología

Si nos fijamos en un mapa topográfico podremos ver la gran cantidad información que puede proporcionar. Podemos agrupar toda esta información en varios grupos:

  • Núcleos de población y Construcciones Aisladas.
  • Vías de Comunicación: Carreteras, Caminos y Ferrocarriles.
  • Hidrografía: Costas, Lagos, Ríos, Arroyos, etc.
  • Límites Administrativos.
  • Toponímia.
  • Vegetación.
  • Coordenadas.

Para representar los diferentes elementos sobre el mapa se usa una representación simplificada de estos que recibe el nombre de símbolo convencional. Estos signos son más o menos los mismos en todos los mapas aunque puede haber variaciones. Normalmente se intenta que su interpretación sea simple con un golpe de vista. Para informar al lector de los símbolos convencionales que se han usado en un mapa se hace un esquema de los mismos en un margen del mismo. Se trata de la información marginal o leyenda. El análisis de un mapa debe empezar siempre por aquí, ya que de otro modo no sabremos qué información proporciona el plano.

A continuación iremos viendo por partes algunos de los símbolos convencionales que se usan en los mapas topográficos.

 

Núcleos de población y construcciones aisladas

En un mapa topográfico no faltará la indicación de los núcleos de población como ciudades, pueblos o pequeñas aldeas, así como construcciones que, a menudo, suelen aparecer aisladas, es decir, más o menos desligadas de los núcleos de población, como es el caso de los caseríos aislados, cortijos, cabañas, refugios, ermitas, castillos o faros marítimos. Algunas de estas construcciones particulares sí que suelen situarse lindantes o incluidas dentro de la población, como es el caso de muchas iglesias, cementerios, monumentos, escuelas o campos de fútbol que, en cualquier caso, también suelen aparecer representados mediante símbolos fácilmente identificables.

Las localidades con mayor número de habitantes suelen ser representadas mediante un vago esquema callejero denominado casco urbano. Los pueblos más pequeños se indican mediante un conjunto de edificaciones aisladas, entre las que suelen destacar algunas particulares como la iglesia o el cementerio. 

En la figura se muestran algunos de los símbolos convencionales más relevantes empleados para la representación de núcleos de población y construcciones aisladas en los mapas topográficos.

Núcleos de población

Para algunas poblaciones se indica mediante unas cifras la altitud sobre el nivel a la que se sitúa. Para establecer esta altitud se suele tomar algún edificio de referencia relevante, normalmente la iglesia. En este caso particular se representa la iglesia en el interior de un triángulo. Este triángulo hace referencia a lo que se llama un vértice geodésico.

Obviamente junto a la población se indica su nombre. Este se rotula con una tipografía en relación con el número de habitantes que posee, ya que esto define en menor o mayor medida su importancia.

Núcleos de población

 

Carreteras y caminos

Las carreteras y los caminos permiten comunicar los núcleos de población. En otros casos permiten dar acceso a determinados lugares como fincas, la presa de un embalse, un refugio forestal en el bosque o la cumbre de una montaña.

En cuanto a las carreteras cabe decir que pueden ser de diversa importancia, lo que permite clasificarlas en distintas categorías: Autopistas, Autovías, Carreteras Nacionales, Carreteras Comarcales, Carreteras Locales y Caminos Vecinales. Sobre estas carreteras pueden aparecer ciertos elementos constructivos como los puentes o las gasolineras, que también se suelen señalizar.

Para señalar los caminos se suele usar una línea fina continua y una línea fina discontinua. En el primer caso se suele hacer referencia a un camino carretil como una parcelaria, una pista de grava o incluso revestida de hormigón. La línea discontinua evidencia, en principio, un camino forestal en peores condiciones que el anterior. Suelen ser caminos usados para las labores de explotación del bosque. En muchas ocasiones estos caminos se cierran y acaban convertidos en estrechas sendas que invadidas por la vegetación tienden a desaparecer de no ser usadas por montañeros y cazadores.

La apertura de nuevas pistas forestales en las montañas es, por desgracia, una realidad. Por ello, no podemos esperar que todas ellas se plasmen en un plano no actualizado. Además, estas nuevas pistas, que suelen tener mejores trazados, sustituyen a otras antiguas, en peor estado, que quedan en desuso. Esto significa que la red de caminos en una montaña sometida a una explotación forestal puede ser bastante extensa y muy confusa para el caminante que la recorre, que no podrá encontrar en el mapa la salida a su particular laberinto.

Carreteras y caminos

En la figura se muestran los símbolos convencionales más usados para la representación de carreteras y caminos. También se muestran los símbolos utilizados para señalar los distintos elementos que pueden encontrarse en una carretera como los mojones kilométricos, los puentes y las gasolineras.

La categoría de la carretera se establece mediante un símbolo en cuyo interior figura la denominación numérica de la vía. También es interesante fijarse en la anchura del carril. Como puede comprobarse, la información acerca de las carreteras que contiene un mapa topográfico es superior a la de un mapa de carreteras convencional.

Toda la información es útil para marchas tanto cicloturísticas como en montaña. Por ejemplo, gracias a los mojones kilométricos podremos localizar una senda que partiendo de la carretera se interna en la montaña.

Carreteras y caminos

 

Ferrocarriles

Como en el caso de las carreteras, el mapa topográfico puede indicar de una forma muy precisa el trazado de un ferrocarril con sus diversos elementos como estaciones, apeaderos o túneles. También aparecen los mojones que marcan los kilómetros de la vía.

Ferrocarriles

 

Hidrografía

El mapa topográfico contiene información importante sobre la hidrografía de la zona. Bajo este aspecto cabe señalar que en el mapa se reflejan los cursos de aguas superficiales de carácter natural como los ríos y los arroyos, así como los de carácter artificial como los canales o las acequias.

Por muchos arroyos la circulación de agua y, sobre todo, su caudal depende de condiciones estaciónales. Esto significa que en época estival podremos no encontrar un arroyo donde el mapa parece señalarlo. Tal vez la vaguada dejada por el torrente o una rambla seca sean los únicos testigos de este paso de agua con carácter intermitente a lo largo del año. Convencionalmente, un curso de agua marcado con un trazo discontinuo pone en evidencia este tipo de arroyos.

Junto con los ríos y arroyos, el mapa suele señalar otros elementos constructivos secundarios. Entre ellos cabe destacar las fuentes, manantiales y pozos, que son importantes en nuestras expediciones a la montaña por indicar eventuales puntos de aprovisionamiento de agua. También se suelen indicar los depósitos de agua utilizados para el suministro a los pueblos y ciudades.

Otro elemento constructivo de interés sobre los ríos son los puentes. Si el río es algo ancho, su cruce puede plantear un serio problema de no localizar alguno de estos puentes.

Las láminas de agua también se reflejan sobre el mapa. Las podemos dividir en dos grupos: Masas de agua naturales y masas de agua artificiales.

Dentro del primer grupo encontramos los lagos, las lagunas, ibones (nombre dado en Pirineos a las lagunas glaciares, y que en Cataluña se denominan Estanys). En las regiones montañosas más elevadas se hallan ligadas al relieve glaciar, ocupando valles semicirculares rodeados de cumbres y que se conocen con el nombre de circos. Existen también lagunas en terrenos de meseta y esteparios cuyo origen puede ser fluvial, tectónico o endorreico. Las charcas son masas lacustres de tipo natural mucho más modestas.

En las masas de agua artificiales hay que destacar los embalses. Mucho más pequeñas son las balsas que se suelen usar con fines, generalmente, agrícolas.

En los embalses aparecerá indicada la posición de su presa mediante una línea negra, además, de la altitud sobre el nivel de mar a la que se sitúa la lámina de agua estando el embalse en su nivel medio. También aparecen las eventuales instalaciones para la generación de energía eléctrica con que pueda contar.

Los ríos y arroyos con flujos de agua continuos aparecen como una línea continua. Los arroyos ocasionales o de escaso caudal se representan con un trazo discontinúo. Si el río es más ancho el trazo con el que se representa también suele serlo.

En la siguiente figura se observan algunos de los signos convencionales hidrográficos.

Hidrografía

Dentro de los elementos hidrográficos también cabría mencionar los relativos a las costas. El mapa debe reflejar perfectamente el litoral donde aparecerán cabos, ensenadas, calas, playas, acantilados, marismas, así como las construcciones humanas relacionadas al mismo como son los faros. Para la navegación marítima se dispone de cartas específicas que proporcionan una información bien distinta a la de los mapas terrestres, como profundidades, naturaleza de los fondos, islotes, escollos, enfiladas o líneas de entrada a los puertos.

Hidrografía

 

Límites administrativos y datos estadísticos

Los diferentes tipos de límites administrativos aparecen representados con trazos formados por líneas y cruces. De mayor a menor entidad estos límites son:

  • Fronteras internacionales ( ++++++++++++ )
  • Límites provinciales ( -+-+-+-+-+-+ )
  • Límites municipales ( --+--+--+--+--+ )

En la figura se muestran los trazos usados para marcar los diferentes tipos de límites administrativos.

Límites

Normalmente en el enclave físico de estos límites podremos encontrar alguna señal característica como mojones de piedra y alambradas, que nos indicarán de manera irrefutable que nos situamos sobre uno de estos límites. Lo cierto es que asociar un límite municipal con una alambrada del tipo ganadera es de lo más común.

Límites

 

Toponimia

Los núcleos de población, los montes, los valles o los ríos, tienen un nombre propio conocido como topónimo. Cuando estos nombres se aplican a extensiones grandes o accidentes relevantes podemos hablar de un macrotopónimo. Por ejemplo: Miranda de Ebro, Sierra de Aralar o Sistema Ibérico son nombres de este tipo dados a una ciudad, a una sierra o a una cordillera montañosa extensa, respectivamente. Además, existe lo que podemos llamar una microtoponímia o toponímia menor que se aplica a parajes o lugares de mucha menor entidad. Tal es el caso de un caserío aislado, una cima en una sierra, un arroyo, un paraje, un barranco o una finca. En general, al lugar donde se aplica un topónimo menor se le suele llamar término. Así se habla " ...en el término del arroyo del Robledal..." o "...en el término del barranco del Espino...", por poner un par de ejemplos.

Los mapas topográficos muestran tanto topónimos muy generales como algunos términos correspondientes a la toponimia menor.

En los mapas del S.G.E., la macrotoponimía es bastante acertada salvo algunas ortografías que no se corresponden en ocasiones con la lengua original de procedencia del término (así podremos encontrar con nombres en Catalán, en Euskera o en Gallego con una ortografía correspondiente a la lengua castellana pero diferente a la que dictan las normas de estos idiomas, por ejemplo). En el caso de la toponimia menor hay que decir que resulta mucho menos fiable, ya no sólo ortográficamente sino en su propia veracidad. Es decir, encontraremos muchos términos incorrectos, otros mal ubicados, etc, pero en cualquier caso son a tener en cuenta.

La experiencia me dice que las denominaciones de barrancos, arroyos y ríos menores suelen ser las más acertadas. También de corrales o caseríos. Esto se debe a que son fácilmente localizables. Lo mismo cabe decir para cumbres principales. En el caso de parajes o cumbres secundarias la mayor dificultad para su localización hace que los topónimos que se le aplica tengan mayor incertidumbre.

En el caso de los nombres de núcleos de población hay que indicar que se sigue la convención de rotular con letras de mayor tamaño las localidades con mayor número de habitantes. Algunos mapas muestran esta correspondencia entre tipografía y habitantes.

 

Vegetación

Existen mapas específicos que describen de forma precisa la vegetación de una zona. Los mapas topográficos sólo pretenden mostrar, en el mejor de los casos, el uso general del suelo (agrícola, forestal, urbano, etc.) o, simplemente, una ligera idea de la situación de las principales masas forestales. Para ello se emplean símbolos gráficos de color verde con la forma de un árbol característico. Una conífera podría representar una repoblación de pinos, un árbol más redondeado puede representar un bosquete de encinas o una masa de frondosas como un hayedo, un símbolo de matorral salpicado de puntos verdes puede ser vegetación de monte bajo, puntos verdes dispersos podrían hacer referencia a pastizales, praderas o brañas. En cualquier caso habrá que examinar la información marginal del propio plano para poder interpretar correctamente estos signos, pero puede resultar muy útil hacer uso de la bibliografía existente sobre la zona (de no disponer de mapas de vegetación) para conocer de forma más precisa los tipos de masas forestales que encontraremos.

A muchos les puede resultar una mera curiosidad ecológica la información sobre la vegetación, pero lo cierto es que quien ha andado frecuentemente por la montaña sabe que no es lo mismo desplazarse por un limpio hayedo que por una ladera bien tapizada por espeso matorral. Y es que la vegetación es la que, a menudo, impone su ley e impide que muchas montañas o collados sean accesibles por todas sus vertientes. La vegetación que se instala de forma natural sobre las vertientes septentrionales y meridionales de una montaña suele ser en muchos casos bastante distinta, y puede ser fundamental para llevar a cabo una travesía con éxito por la montaña. Pongamos el ejemplo que en el Norte peninsular los bosques que sufren una mayor influencia atlántica, sobre las vertientes septentrionales, suelen ser más fáciles de recorrer que los bosques y laderas de influencia más mediterránea, instalados sobre las vertientes meridionales, con más sotobosque.

Finalmente indicar que en tono verde también se suelen representar los cortafuegos, feas cicatrices sobre las montañas pero que, a menudo, pueden constituir una vía rápida (a veces la única) para desplazarse de un lugar a otro en una montaña.

Vegetación

 

Basado en el "Curso de Cartografía, Orientación y GPS" de Javier Urrutia. Permitida su reproducción para aplicaciones docentes, culturales y didácticas siempre y cuando éstas no persigan ánimo de lucro ni beneficio particular alguno.

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