Primeros auxilios en caso de impacto de rayo

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Las tormentas son uno de los fenómenos más peligrosos a los que se enfrentan los practicantes de actividades de montaña. Entre las amenazas más serias y peligrosas que se derivan de ellas, están las caídas de los rayos a tierra. En este otro artículo te contamos cómo protegerte ante una tormenta eléctrica, pero ¿conoces los primeros auxilios en caso de que alguien sea impactado por la caída de un rayo? Aunque no sea algo frecuente, en montaña la probabilidad de ser alcanzado por un rayo es mayor y las consecuencias pueden llegar a ser mortales. Por tanto, es importante saber cómo actuar en caso de impacto de un rayo. Los primeros auxilios a realizar son los mismos que para las descargas eléctricas o quemaduras.

Primeros auxilios tras la caída de un rayo

  • Lo primero que hay que saber es que se puede y debe atender con total seguridad a alguien que haya sido alcanzado por un rayo: la descarga eléctrica entra y sale; no permanece en la persona afectada; no hay riesgo.
  • Llama al 112 para avisar al servicio de emergencias (leer artículo sobre la llamada de emergencias al 112).
  • Es poco usual que las personas afectadas por la caída de un rayo sufran alguna fractura, a no ser que el rayo haya provocado su caída desde un lugar alto o la persona haya sido arrojada por la fuerza de la descarga. Aun así, hay que comprobar si hay roturas. En caso de fractura vertebral (la persona sangra por los oídos, vomita o se hace sus necesidades encima), no hay que mover a la persona afectada a no ser que sea necesario para realizar las maniobras de reanimación.
  • Si la persona está inconsciente, comprobar si hay pulso y respiración. El mejor lugar para comprobar si hay pulso es la arteria carótida, que se encuentra en el cuello justo debajo de la mandíbula.
    • Si la persona tiene pulso pero no respiración, empezar con la respiración boca a boca.
    • Si la persona no tiene pulso, empezar con la reanimación cardiopulmonar o RCP. Siga con ella hasta que llegue el equipo de emergencias.
  • El riesgo de la caída de otro rayo sigue existiendo, así que, dependiendo de la gravedad de la situación, habría que evaluar la posibilidad de trasladar al afectado y resto de miembros a una zona más segura. 
  • Las quemaduras se producen principalmente en manos y pies, así como en zonas próximas a complementos metálicos: hebillas, cadenas, etc. Lo habitual es que haya dos áreas con quemaduras, correspondientes a las zonas de entrada y salida del rayo.
  • Mantener a la persona caliente hasta que llegue el equipo de emergencias (leer artículo sobre cómo usar la manta térmica).
  • Aunque la persona afectada solo presente aturdimiento, esta debe recibir asistencia médica para valorar posibles daños internos.
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