El helicóptero de emergencias en la montaña

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Cuando la montaña no te pone fácil el acceso a los servicios de emergencias, es casi obligatorio el rescate por vía aérea por medio de helicópteros de rescate. En este artículo os contamos cómo debéis actuar cuando os veais en la necesidad de que uno de ellos tenga que acudir en vuestra ayuda.

La urgencia y la gravedad de la situación determinarán la necesidad de enviar o no al helicóptero de emergencias a tu rescate. Todo ello empieza, por supuesto, con la llamada al 112 (te lo contamos en este otro artículo)

Una vez tengáis la confirmación de que el helicóptero de rescate acude a vuestra ayuda, lo primero que debéis hacer es facilitar, en la medida de lo posible, el aterrizaje del helicóptero en las inmediaciones del accidentado. Buscad una superficie despejada y horizontal de aproximadamente 20 o 30 metros de diámetro. Puede haber cierta inclinación en el terreno, pero no tratarse de una ladera de la montaña. En este último caso, el servicio de emergencias os indicará cómo actuar, pero por lo general un miembro del equipo de rescate descenderá del helicóptero y se encargará de guiar el resto del operativo. 

Vigilad, además, que no haya materiales sueltos en las proximidades de la zona de aterrizaje que puedan salir volando y provocar un accidente: matorral suelto, piedras, mochilas, mantas térmicas, prendas de vestir ligeras, etc.  Si se trata de terreno nevado, es aconsejable que piséis la zona para que quede lo más compacta posible, falicitando así el posado del helicóptero e impidiendo que la nieve que salga volando reduzca la visibilidad (un área de 4x4 metros es suficiente). Además, recordad que la zona debe estar libre de de obstáculos en el plano vertical, esto es, árboles altos, antenas de telefonía o cables de alta tensión. Por último, colocáos en la zona elegida para el aterrizaje y haced gestos y aspavientos para que el piloto os aviste desde la distancia.

Zona de aterrizaje del helicóptero (imagen de clubsenderismodevalencia.club)

Una vez tengamos la certeza de que el helicóptero nos ha avistado, el resto del grupo deberá retirarse y permanecer reunido lejos de la zona de aterrizaje, agachados y con todo el material reunido, amontonado y anclado para evitar que salga volando. Tan solo una persona, el señalero, se quedará en las inmediaciones de la zona de aterrizaje para indicarle al piloto dónde aterrizar. Para ello, usará su cuerpo colocándose en un lugar visible. Las señales internacionales de petición de socorro son las siguientes:

  • De pie, con los dos brazos alzados en forma de "Y" (yes): sí, necesito ayuda.
  • De pie, solo con un brazo levantado en forma de "N" (no): no necesito ayuda.
  • Tumbado en el suelo con los brazos extendidos sobre la cabeza: necesido ayuda médica.

Señales internacional de socorro (imagen de turismoabaurrea.blogspot.com)

Aproximación del helicóptero con la señal "Y" emergencia (imagen de puravidaschool.com)

Nunca saludéis a un helicóptero cuando estéis en la montaña, pues podría malinterpretar vuestros gestos y creer que necesitáis ayuda.

Una vez el helicóptero esté iniciando la maniobra de aterrizaje, el señalero deberá dejar libre esa zona, alejarse un poco y agacharse y cubrirse para protegerse la cara y los ojos de piedras, tierra y otros elementos que puedan salir proyectados por la fuerza de las hélices. 

Por último, una vez el helicóptero se haya posado en el suelo, todos debéis esperar a que algún miembro del equipo de rescate acuda en vuestra ayuda y seguir sus indicaciones. Nunca os desplacéis ni ejecutéis nigún movimiento sin la orden del equipo de emergencias. En caso de que el socorrista os indique que podéis acercaros al helicóptero, la aproximación se hará siempre por la parte frontal o lateral del helicóptero y en posición agachada, desde donde pueda veros el piloto y/o el socorrista. Nunca debéis acercaros al helicóptero desde la parte trasera, donde se sitúa el rotor del aparato, por el peligro que ello implica.

¡Esperamos que estos consejos os resulten útiles y que nunca tengáis que ponerlos en práctica!

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