Cómo secar las botas de montaña

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El calzado es uno de los elementos fundamentales de nuestro equipo básico en montaña, pero a veces no sabemos darle el cuidado que se merece para hacer que la costosa inversión valga la pena.

Al terminar nuestra ruta o, como muy tarde, el día después, es fundamental limpiar y secar correctamente nuestro calzado para que la suciedad, polvo o barro no lo deteriore. Más importante aún, si la jornada ha sido lluviosa y necesitamos que la botas estén listas para la acción el día siguiente, es imprescindible quitar la humedad y el frío antes de continuar con nuestra ruta. Sigue los siguientes consejos y no tendrás problema:

  • Saca las plantillas e introduce papel de periódico o de cocina en el interior de las botas. Cuantas más hojas, mejor, para que absorban más humedad.
  • Envuelve también las plantillas en otras hojas para quitarles el exceso de humedad.
  • Si puedes, cambia las hojas por otras nuevas cuando estén mojadas.
  • Coloca las botas en un lugar bien ventilado y donde puedan permanecer secas (por ejemplo, en el interior del porche de la tienda de campaña).
  • Contrariamente a lo que podríamos pensar, evitar exponer las botas al sol, ya que se desgastarían prematuramente.
  • Igualmente, evita ponerlas junto a un fuego u otra fuente de calor como radiadores, ya que se podrían pudrir y hacer que se deterioren las diferentes capas y/o membranas de impermeabilidad y transpirabilidad.
  • Lee siempre los consejos de limpieza y mantenimiento del fabricante.

Coloca las botas en un lugar ventilado pero sin exponerlas al sol directo

Con estos sencillos consejos tendrás las botas secas para el día siguiente. Así que, ¡no te olvides de echar algún periódico viejo en la mochila ante salidas a la montaña de más de un día!

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