Crema solar en las actividades de montaña

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En artículos anteriores hemos explicado qué es la radiación solar, su composición, así como sus ventajas e inconvenientes. Para prevenir sus incovenientes también hemos hablado de los diferentes mecanismos de protección solar que tenemos a nuestro alcance. En este artículo vamos a analizar las cremas solares (también denominadas cremas de protección solar, fotoprotectores, etc.) como mecanismo de protección artificial. 

 

Tipos de cremas solares

Hoy en día existen en el mercado una gran variedad de cremas solares con diferentes texturas, incluso especiales para deportistas por ser cremas resistentes a la sudoración. Pero en general se clasifican en dos grandes tipos:

  • Crema solar con filtros químicos u orgánicos: contienen compuestos sintéticos que son absorbidos por la piel y actúan creando reacciones químicas cuando incide la luz solar sobre la piel, incluso en capas profundas de la misma. No suelen dejar rastros en la piel pero pueden provocar alergias o irritaciones. Pertenecen a este grupo, la benzofenonas (oxibenzona), derivados del ácido Paraminobenzoico (PABA),  cinamatos, salicilatos u octocrileno por ejemplo.
  • Crema solar con filtros físicos o minerales: contienen compuestos minerales que se adhieren a la superficie de la piel y evitan que la luz solar sea absorbida por la misma. Suelen dejar un color blanquecino en la piel pero no producen alergias o irritaciones ni son absorbidos por nuestro cuerpo, aunque actualmente se mezclan con nanopartículas que permiten una mejor absorción. Pertenecen a este grupo el Dióxido de titanio y óxido de Zinc.

Si quieres conocer más en detalle las diferencias entre los filtros químicos y físicos consulta este enlace.

 

Protección UV

Las cremas solares están diseñadas para proteger de los rayos UVA, UVB o ambos. Es importante que protejan de ambos tipos de rayos ultravioletas al mismo tiempo, porque si sólo protegiera de los rayos UVB, evitaría que la piel se enrojeciera, creando una falsa sensación de seguridad, ya que los rayos UVA nos estarían penetrando igualmente.

La crema debe indicar claramente de qué tipos de rayos UV protege. Las siglas UVA, cuando se muestran dibujadas dentro de un círculo, indican que posee protección frente a esos rayos UV pero que no está cuantificada, aún sí, por normativa, la protección debe ser al menos de 1/3 respecto a la protección que indique.

Protección rayos UV crema solar

 

Factor de Protección Solar

Las cremas solares deben llevar una numeración que indica el Factor de Protección Solar (FPS) - Sun Protection Factor (SPF). Este número multiplica el tiempo que podemos aguantar al sol sin quemarnos. Es decir, si nuestra piel aguanta 5 minutos sin quemarse, al usar un FSP10 podríamos estar 50 minutos sin quemarnos (leer más). Siempre deberíamos optar por un FPS 50+, sobretodo en época estival, y nunca menor de un FPS 15.

Mientras que el FPS ante rayos UVB está estandarizado, no ocurre lo mismo ante rayos UVA, ya que el proceso de cálculo es muy complejo y multifactorial.

Factor de Protección Solar

 

Resistencia al agua

En actividades de montaña el sudor hará que perdamos también algo de eficacia al aplicarnos la crema solar, incluso mucho más en actividades acuáticas, de ahí que el nivel de resistencia al agua sea algo a considerar a la hora de elegir la crema solar. No obstante, después del baño es importante volver a aplicarse la crema.

  • Resistente al agua (Water resistant): indica que la crema es capaz de aguantar en la piel en un alto porcentaje después de una inmesión de 40 minutos en agua o dos inmersiones de 20 minutos en agua.
  • Muy resistente al agua o Impermeable al agua (Water proof): indica que la crema es capaz de aguantar en la piel en un alto porcentaje después de una inmersión en el agua de 80 minutos o cuatro inmersiones de 20 minutos en agua.

 

Período de vida

El período de vida (PAO - Period After Opening) nos indica el número de meses que después de abierta, la crema mantiene todas sus propiedades intactas.

Crema solar PAO

 

Modo de aplicación y recomendaciones

La crema solar debe aplicarse al menos con 30 minutos de antelación a la exposición solar.

Debemos aplicar la crema solar en todas las áreas expuestas al sol: cara, cuello, orejas, nariz, brazos, piernas, etc. teniendo mucha precaución en el contorno de los ojos para que no penetre en ellos y nos cause irritación. En actividades de nieve, el efecto espejo de la misma hace que los rayos UV también nos lleguen desde el suelo al rebotar en la nieve, por lo que debemos no olvidar echarnos crema solar bajo la nariz, en la barbilla y en el cuello, los cuales  muchas veces obviamos.

Además, debemos reponernos el protector cada pocas horas, según nuestros tipo de piel (fototipo) y el FPS que utilicemos, y así evitar volver a casa con nuestra piel enrojecida.

Aún así, es importante tener en cuenta que el uso de las cremas solares no elimina los riesgos del exceso de radiación solar en nuestro cuerpo, solo los disminuye. Por tanto, el uso de la crema solar tampoco debe ser excusa para incrementar el tiempo de exposición al sol. Y, siempre, una vez finalizada nuestra jornada, es importante limpiarnos adecuadamente la piel y aplicar después cremas hidratantes para dejar nuestra piel confortable y rehidratada.

Por último, no os perdáis en el siguiente vídeo el impactante daño del sol en nuestra piel a través de cámara de luz ultravioleta, y cómo actúa de filtro la aplicación de crema solar en la piel.

 

Bibliografía

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